origen de las construcciones humanas

 
 
El origen de las construcciones humanas hay que buscarlos en una antigua danza llamada "baile de valencianos" que concluía con la llamada "torreta", una construción humana formada por una persona en la base (pilar) o dos (torre). 
Las construcciones humanas se han convertido en la expresión de todo un pueblo. En ellas participan desde los más jóvenes, 5 o 6 años, a los más ancianos, ya que para lograr el éxito se necesita la colaboración de todos, de los castellers y del público, que normalmente ayuda a compactar la "piña" o colchón que mantiene firme la estructura de la construcción y a la par reduce el riesgo en caso de desmoronamiento. 
Los grupos que realizan estas construcciones adoptan el nombre de la ciudad de la que proceden y se identifican por el color de sus camisas y por la variedad de sus construcciones. 
Cada construcción se define en función de la cantidad de personas situadas en cada nivel y por la altura: la finalidad es siempre la misma: que el "anxaneta", niño o niña, salude al público desde lo alto, momento en que la construcción se considera v;